Retos de Salud Mental

Algunos ejemplos de retos de salud mental específicos

Hay muchos tipos de retos de salud mental. Aquí hay una lista de algunos: ansiedad, depresión, trastorno de déficit de atención e hiperactividad (ADHD, en inglés), autismo, estrés postraumático (PTSD, en inglés), esquizofrenia y trastorno bipolar. Algunos retos de salud mental pueden hacer que las personas se lastimen el cuerpo, auto-dañándose o con trastornos alimentarios como anorexia o bulimia.

Solo un profesional de la salud mental puede saber si alguien sufre de una enfermedad mental. Todos tenemos días buenos y malos. Si alguien tiene un mal día no significa que sufre de una enfermedad mental.

Si crees que alguien que conoces está pasando por un reto de salud mental, es importante decir algo. Habla con un adulto de tu confianza. Este es el primer paso para ayudar a que la persona se mejore.

Si crees que tú estás pasando por un reto de salud mental es importante pedir ayuda para que no tengas miedo. No te olvides que puedes mejorar y gozar la vida.

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (ADHD, en inglés)

El ADHD es común y puede hacer que sea difícil concentrarte y quedarte tranquilo. El ADHD hace que sea difícil terminar las cosas, y que saltes de un pensamiento a otro. Los niños que sufren de ADHD pueden aprender a controlar sus pensamientos y cuidar sus cuerpos, averiguando qué les ayuda a concentrarse o hablando con un doctor o profesional de la salud mental. Algunos niños que sufren de ADHD tienen más éxito en la escuela si trabajan en un salón sin ruido. A veces también ayudan las medicinas. Aunque el ADHD puede hacer que algunas cosas sean difíciles, las personas que sufren de ADHD son igual de inteligentes que otras personas. También pueden tener éxito en la escuela y en la vida.

Ansiedad (trastorno de pánico)

¿Alguna vez te sentiste muy nervioso? ¿Por una prueba o un partido deportivo importante? Cuando estás nervioso tu corazón empieza a latir fuerte, respiras rápido o puedes sentir el estómago revuelto. Es común sentirse ansioso y nervioso. Pero una persona diagnosticada con Trastorno de Ansiedad tendrá estos sentimientos repentinamente y con frecuencia. Estos sentimientos intensos y repentinos de estrés o miedo se llaman “ataques de pánico”. Un ataque de pánico puede causar dolor de pecho o del estómago o latidos rápidos del corazón. O quizá sientas miedo, mareos o que no puedes respirar. Los niños también pueden tener ataques de pánico.

Las personas que tienen ataques de pánico a veces tienen miedo de ir a ciertos lugares por miedo a que les dé un ataque. Su vida diaria puede estar llena de miedos. Pero pueden conseguir ayuda, mejorarse y mantenerse bien.

Trastorno del Espectro Autista

El Trastorno del Espectro Autista cambia la manera en la cual el cerebro entiende el mundo. Las personas diagnosticadas con autismo pueden tener problemas para hablar sobre sus sentimientos, entender las acciones de otras personas y tener vida social con los demás. También pueden sentirse incómodos al ser tocados. Si abrazas a una persona con autismo, le puedes hacer sentir miedo e incomodidad. Los niños que sufren de autismo son igual de inteligentes que otros niños. Pueden ser muy buenos con la aritmética o la música. Los niños con autismo tienen problemas para hacer algunas cosas, pero no son malos ni raros. Sus cerebros simplemente funcionan de manera diferente. También pueden tener amigos y aprender a trabajar y jugar con otras personas.

Trastorno bipolar

Todos tenemos sentimientos que pueden cambiar. Cuando pasa algo bueno, estás feliz. Cuando pasa algo malo, estás triste. El trastorno bipolar cambia la forma en que las personas sienten las emociones. Si alguien sufre de trastorno bipolar, sus emociones pueden pasar de estar feliz a triste muy rápido. Puede estar muy alegre, y poco tiempo después estar muy enojado, triste y cansado. Cuando las personas que sufren de trastorno bipolar se sienten extremadamente felices, a esto se le llama “manía”. No piensan claramente ni duermen bien, y pueden hacer cosas sin pensar bien en lo que están haciendo. Cuando las personas que sufren de trastorno bipolar se sienten muy, muy tristes y cansadas, a esto se le llama “depresión”. El trastorno bipolar puede cansar mucho y ser estresante. Las medicinas pueden ayudar. Hablar con profesionales de la salud mental, amigos y familiares también puede ayudar a las personas que sufren de trastorno bipolar a aprender cómo manejar los sentimientos y tener una vida sana.

Depresión

La depresión es un reto de salud mental que hace que las personas se sientan muy tristes todo el tiempo. Puede cambiar cómo piensas, cómo te sientes, y cómo actúas. También puede hacer que tu cuerpo se sienta enfermo. Una persona diagnosticada con depresión puede sentirse tan triste que le cuesta pensar claramente. Una persona diagnosticada con depresión puede sentirse muy triste todos los días, o sentir que nadie la quiere. Es posible que no quieran hacer cosas que antes se les hacía divertidas. Es posible que las personas diagnosticadas con depresión no sepan por qué se sienten tan tristes. Puedes tener una buena vida, y todavía tener que luchar con la depresión. Si estás pasando por un mal momento habla con familiares y amigos cercanos a tí. Hablar con un profesional de salud mental sobre estos sentimientos fuertes también puede ayudar. La depresión puede ser muy difícil, pero las personas que sufren de depresión también pueden mejorarse y aprender a disfrutar la vida.

Trastornos alimentarios

Un trastorno alimentario existe cuando una persona se enfoca demasiado en la comida y en cuánto pesa. La persona puede preocuparse por estar “demasiado gorda”. Puede tener un gran miedo de ser obesa. Sin embargo, el peso de la persona puede ser bastante normal. Tres de los trastornos alimentarios más comunes son la anorexia nervosa la bulimia y la compulsión extrema para comer.

  • La anorexia nervosa se refiere a la pérdida de peso por no comer.
  • La bulimia se refiere a comer muchísima comida en poco tiempo y luego tratar de eliminar la comida, ya sea vomitando o usando laxantes para ir al baño.
  • La compulsión extrema es sentir que quieren comer, comer y comer y luego sentir culpa y vergüenza por haber comido tanto.

Es importante recordar que sufrir de trastornos alimentarios no sólo se trata del peso sino también de la comida. Algo más importante detrás de todo esto es la autoestima las relaciones, los sentimientos, y cómo la persona maneja las cosas de la vida. Un doctor, un profesional de la salud mental y un nutricionista son importantes para ayudar con este tipo de problema.

Estrés Postraumático (PTSD, en inglés)

Si ves o vives algo que te asustó muchísimo, es posible que sigas teniendo miedo después de que termine el peligro que lo causó. Es normal sentir miedo de vez en cuando, pero las personas que sufren de PTSD sienten miedo aunque estén en lugares seguros y no haya nada que temer. Los niños que sufren de PTSD pueden tener pesadillas que parecen ser reales, o pensar que va a volver a pasar algo malo. Aunque estén en un lugar seguro, el miedo que sienten es muy real. Puede ayudar hablar con un profesional de la salud mental o con amigos y familiares. Esto toma tiempo y mucho trabajo, pero los niños diagnosticados con PTSD pueden aprender a manejar sus temores y vivir vidas sanas y felices.

Esquizofrenia

La esquizofrenia hace que sea más difícil saber lo que es real y lo que no es real. La esquizofrenia puede hacer que veas o escuches cosas que no están ahí. Una persona diagnosticada con esquizofrenia también puede pensar que otras personas están tratando de controlarla o leer su mente. Aunque las cosas que ven, escuchan, creen o sienten pueden no ser reales, sus cerebros piensan que son reales y verdaderos, y eso puede causar mucho miedo. Sufrir de esquizofrenia no significa que la persona sea violenta o mala. En general las personas empiezan a sufrir de esa enfermedad hasta después de la adolescencia o a principios de ser adultos, y sí pueden tener una vida mejor, con tratamiento y medicinas.

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